viernes, 2 de enero de 2015

Conmemoran en Ejutla, aniversario de SABINO CRESPO, con la desintegración de su efigie.




LA DONACIÓN 

Hace aproximadamente tres años, el maestro pintor y escultor, originario de Oaxaca, Antonio Casas Paz, termino la escultura en bronce del cura MANUEL SABINO CRESPO, con una altura de tres metros y un trabajo de seis meses. decidió donarla al pueblo para que fuera colocada en un lugar digno del pueblo de Ejutla de Crespo.

En esa ocasión, se realizaron en el marco del acontecimiento de la donación de la escultura, eventos artísticos, hubo música, jazz, blus, danzón etc. y la obra se guardo en el interior del Palacio Municipal, ahí duro sin que nadie ni pueblo no gobierno se pusieran de acuerdo donde colocarla.

Y así pasaron tres años, y una administración municipal y un año de la actual, y la gente del pueblo también omitió exigir o decidir donde colocarla.

LA DESICIÓN .

El maestro Antonio Casas Paz, quien estudio en un sinnúmero de Escuelas y Talleres, como Bellas Artes, El Rufino Tamayo, Miguel Cabrera, etc. y quien a expuesto en Japón, Londres, New Yor, España etc. al ver que la obra escultórica de MANUEL SABINO CRESPO que había realizado seguía arrumbada en el edificio municipal de Ejutla, con la ayuda de algunas personas, y aún con la amenaza de demandarlo si se la llevaba, decidió trasladarla a su domicilio.

EL HÉROE

Manuel Sabino Crespo, nació en Taniche, Ejutla, Oaxaca, el 3 de enero de 1778, fue un sacerdote católico novohispano que se unió al movimiento insurgente durante la guerra de la independencia de México.

CRESPO, ejerció su carrera eclesiástica como cura en la diócesis de Antequera. Se unió al movimiento insurgente cuando José María Morelos realizó la toma de Oaxca en 1812. En septiembre de 1813, durante el Congreso de Anáhuac, fue diputado suplente de José María Murguía y Galardi como representante de la provincia de Oaxaca.2

Junto con Carlos María de Bustamante intentó inútilmente conciliar las desavenencias entre Juan N. Rosáins e Ignacio López Rayón. Viajó a Tehuacán con el Congreso itinerante, tras la derrota de los insurgentes en la batalla de Puruarán decidió refugiarse en la ciudad de Oaxaca, no obstante al encontrar que el sitio estaba ocupado por las fuerzas realistas del capitán Melchor Álvarez se trasladó a Zacatlán en busca de Ignacio López Rayón. El 2 de septiembre de 1814 fue herido y capturado en la cañada de Ixtapa por el comandante realista Luis del Águila. El obispo de Antequera, Antonio Bergosa y Jordán, opinó que Sabino y Crespo debería ser decapitado, a pesar de la reticencia de sus captores para ejecutar la sentencia, fue fusilado por un piquete de marina el 14 de octubre en Apan.

LA RECICLADA FINAL

El maestro Casas, ante la omisión, de alguna autoridad, algún personaje importante de Ejutla, incluyendo a los políticos, y ante la apatía de los mismos habitantes, de darle importancia a la cultura, inició dignamente, el reciclaje de la obra escultórica, para sacarle "mejor provecho" .

Y así termina la historia de un pueblo y gobierno, el de EJUTLA DE CRESPO, que no supo apreciar un regalo escultórico de uno de los hijos predilectos de Ejutla, DON MANUEL SABINO CRESPO.