jueves, 5 de abril de 2018

Permiten saqueo de coral en Huatulco, Oaxaca

Parece un acto inofensivo: turistas van a la playa, rentan un equipo de esnórquel para ver de cerca el arrecife de coral, y deciden llevar a casa, como recuerdo de tan bella experiencia, un trozo de coral vivo, que presumen como un trofeo y con el que incluso se toman fotos.
Lo que los “aventureros” paseantes desconocen, porque no se los informan ni el dueño del restaurante, ni el mesero, ni mucho menos el prestador de servicios náuticos que le alquiló el equipo y lo introdujo al mar, es que con la extracción del coral, están alterando de manera importante uno de los ecosistemas más valiosos para miles de organismos y especies marinas que se benefician de los servicios ambientales del arrecife coralino.
Huatulco cuenta en varias de sus playas con arrecifes de coral, lo que representa un atractivo excepcional para visitantes que encuentran en el turismo de naturaleza y la práctica de esnórquel, una oportunidad para conocer de cerca diversas especies marinas; sin embargo, la falta de capacitación ambiental de algunos prestadores de servicios en las playas ocasiona prácticas dañinas para el ambiente, por la manipulación y destrucción de especies como el coral.
Uno de los casos más preocupantes que ha salido a relucir durante la presente temporada vacacional, es lo sucedido en la bahía San Agustín, una de las más visitadas por turistas. Y es que el pasado fin de semana, paseantes de la región evidenciaron la forma en que varios turistas de la Ciudad de México y Oaxaca portaban sin ningún recato trozos de coral que habrían sido extraídos, luego de practicar esnórquel muy cerca de la placa coralina.
Causa indignación saqueo de coral
El hecho causó indignación no solo por la afectación evidente al ecosistema, sino por la apatía entre prestadores del lugar, quienes en vez de reconvenir a los turistas, los dejaron consumar la sustracción, y muy probablemente toleran y hasta fomentan tales actos con el argumento de no contradecir a sus clientes, de complacerlos para que no se esfumen, y quizás con la idea de que el arrecife nunca se va a acabar.
Consultado sobre el tema, Pedro Gasca, coordinador del área Turismo de Naturaleza en Santa María Huatulco, destacó que debido a la importancia de que prestadores de servicios turísticos estén capacitados para cuidar las especies marinas, hace unos meses se realizó un primer taller para acreditar guías responsables de esnórquel.

El taller les dota de las herramientas sobre la reproducción del coral y los servicios ambientales que ofrecen a diversas especies que habitan en el arrecife. “Al capacitarse, los guías pueden educar al paseante para no manipular ni cortar el coral”.
“Hemos organizado el taller de Guías Responsables de Arrecife, donde se proporcionan los elementos para que los prestadores de servicios de esnórquel tengan las habilidades y el talento para dar información a nuestros visitantes para el cuidado, conservación y buen manejo del arrecife”, expuso el funcionario.
Señaló que en el caso particular de la bahía San Agustín, se han tenido pláticas individuales con los prestadores de servicios náuticos y restauranteros, y se espera que a finales de este mes se concrete un taller para guías responsables, que podría evitar mayor daño al ecosistema.

En San Agustín existen 44 restaurantes y durante todo el año operan unos 20 esnorqueleros de forma permanente; la cifra de éstos últimos llega a triplicarse durante las temporadas altas, como la Semana Santa, lo que ocasiona un caos y falta de control en cuanto a la forma en que prestan los servicios y la permisibilidad hacia los turistas.
Según estimaciones oficiales, la depredación alcanza a diversas especies que viven en el arrecife como estrellas de mar, caracoles y el llamado pez Lora, y dado que la cantidad de inspectores y cuidadores voluntarios tanto del Parque Nacional Huatulco (PNH), como del gobierno municipal es limitada, la mejor herramienta, insiste Pedro Gasca, para terminar con la devastación, es la educación.


fuente nvinoticias