domingo, 3 de junio de 2018

Conmovedora carta de la madre de María del Sol Cruz Jarquín, periodista asesinada en Oaxaca.

Conmovedora carta escribió Soledad Jarquín Edgar, madre de la periodista y fotógrafa María del Sol Cruz Jarquín, de 27 años de edad, quien fue asesinada este sábado, en Juchitán de Zaragoza, Oaxaca, junto a Pamela Itzamaray Terán Pineda, candidata a segunda concejal del Ayuntamiento por la coalición Partido Revolucionario Institucional (PRI), Verde Ecologista Mexicano (PVEM) y Nueva Alianza (PANAL).

En su cuenta de Facebook, la también periodista Soledad Jarquín, despide a su hija narrando sus últimos momentos con ella y le advierte que su crimen no quedará impune.

A continuación el texto íntegro:
"Tu cuerpo olía a sangre. Sentí frío, estaba sucio y tú estabas con tierra en tu cuerpo, te quité con mis manos la tierra de tu cara y ese amasijo que se hizo con la sangre seca, olorosa, lo que no te pude quitar fueron las siete balas incrustadas en tu cuerpo. Eso no pude. Me llené de rabia. Y en ese momento dejé de llorar para abrazarte y decirte que te vayas tranquila, que me dolerá tu ausencia, ya no voy a tener con quién pelear ni discutir, nuestra afición favorita. Ya no escucharé tus planes y proyectos siempre grandes, siempre esperando una oportunidad la misma que hoy ya no tienes frente a la vida. Si te voy a extrañar siempre, siempre me harás falta con tus ojos que se querían comer al mundo y que hoy no pude cerrar parecía que te resistias a dejar de mirar la vida que te arrebataron. Te voy a extrañar con tu irredenta postura, con tu acostumbrado desplante para reírte del mundo, ese que cuestionaste siempre por desigual e injusto. Te van a extrañar porque no habrá más Solecita llevando tortas al hospital civil y pan de cuando en cuando. Te voy a extrañar mi niña, porque una madre sin su hija es vivir con un hueco en el corazón que nada cierra. Te vamos a extrañar quienes te conocimos por tu inmensa alegría y por tu trabajo siempre profesional. No le temo a nada desde aquel día que me dijiste quién y cómo eras me diste una lección de vida y siempre supe que eras mi maestra. Te quiero niña de ojos vivaces y estaras en mi corazón hasta que volvamos a encontrarnos. No te voy a recordar cómo te encontré hoy, llena de tierra y sangre, no. Te recordaré como mi hija inteligente, indignada y amorosa que fuiste. Así te recordaremos tus hermanitas y todo la familia, como el alma de la fiesta que siempre fuiste. Y si mi niña, tu crimen no quedará impune".