miércoles, 13 de junio de 2018

Productora de granola gana mercado local y clientes extranjeros gracias a capacitación para el trabajo

Lucía López Pedro es una mujer originaria de Mazunte, comunidad perteneciente a la agencia de Santa María Tonameca, uno de los cinco pueblos mágicos de Oaxaca.
Proveniente de una familia productora de granola, con la capacitación constante y el deseo de salir adelante, la comercialización de este producto se ha convertido en una fuente de ingresos que la llena de satisfacción.

 Su producto conocido como "Granola Mazunte" ha unido a su familia, pues ella y sus padres participan en el proceso de elaboración, el cual se lleva a cabo durante tres días en un pequeño taller donde almacena un aproximado de 10 granos; avena, amaranto, ajonjolí, pasas, nuez, semillas de calabaza y piloncillo, que aromatizan el lugar.

López Pedro recuerda que hace cinco años tuvo la oportunidad de ampliar y diversificar productos a base de granola, "en el 2013 antes de ser pueblo mágico, el Icapet ofreció capacitaciones gratuitas de repostería básica y avanzada" comparte.
"A través de capacitaciones e instructores muy buenos, aprendimos a hacer mermelada, galletas, pastelería con granola, productos que ahora vendo en restaurantes y en el mercado orgánico, ahí las personas lo prueban y luego me buscan, llegan a la casa y se llevan más producto" explica.
Lucía comparte que su familia empezó vendiendo 40 kilos de granola al mes, actualmente en temporadas altas, como marzo y diciembre, llegan a vender más de 200 kilos, "esta granola ha viajado por el mundo, aquí llegan a comprar personas que la llevan a la ciudad de México o países como Alemania, Italia o Bélgica" dice orgullosa.
A partir de su experiencia, Lucía está convencida que solo se necesita de "disponibilidad, tiempo y ganas de aprender". Agradece al Icapet por haber brindado capacitaciones a ella y a otras 18 mujeres quienes también comercializan productos en el mercado orgánico de Mazunte, además asegura que esta actividad representa para ella autonomía, ya que generar sus propios ingresos no solo le beneficia a ella, también contribuye al desarrollo económico de su comunidad.