martes, 18 de septiembre de 2018

Alejo Vásquez comparte su incursión como locutor

Con un desayuno celebró el Día del Locutor rodeado de todos sus amigos, alrededor de 30 locutores de la vieja guardia y varios de la nueva generación, también estuvo presente la primera mujer locutora en Oaxaca, Teresa Geraldina, además de distinguidos políticos
Previo al desayuno para sus amigos locutores, el inquieto Alejo Vásquez Hernández, el día 14 de septiembre dio a conocer una breve semblanza de su meteórica trayectoria al frente de los micrófonos y, la verdad, resulto interesante conocer las peripecias que pasó para llegar a conducir exitosos programas radiofónicos.
En 1981, estando en la preparatoria, le dije a Jesús Alberto Cabrera, Director de Radio Universidad de la UABJO, quiero ser LOCUTOR, y me extendió mi carta anuencia para irme a la Ciudad de México a hacer mi examen de LOCUTOR.
Desde luego, influyó que yo era universitario, todavía me tocó hacer mi examen en un edificio de la SEP, a un costado del Conservatorio Nacional de Música en Polanco.
Recuerdo que uno de tantos aspirantes en esa ocasión era Ernesto Laguardia, con quién recuerdo haber tenido una muy breve charla, todavía no era famoso en aquel entonces, él me dijo: “necesito la licencia de locutor para poder grabar comerciales en televisión”.
Mi paso por radio Universidad fue muy efímero, quién no recuerda que las cabinas se encontraban en los pasillos de la parte alta del edificio central UABJO, y los locutores estrellas del momento eran Justino Martínez Luna, Andrés Rodríguez Ortiz, Elisa Ruiz y Raúl Serrano Franco, entre otros.
Y el inolvidable Raymundo Villalobos Mariscal, que toda la vida se pasó hablando del Istmo en la radio. Por cierto, viene a mi memoria que con el maestro Villalobos realizamos algunos programas culturales desde la ciudad de las canteras, en Santa Lucía del Camino, en unión con radio Hit y radio Universidad.
Siempre ha existido creatividad en la radio, pero en la década de los ochentas y noventas habría que trabajar con mucho ingenio para poder interactuar con el radioescucha, porque la televisión era nuestra gran competencia.
En la época que hice radio, mis compañeros de Oaxaca tenían éxito en sus programas musicales, de concursos y noticiosos.


Quién no recuerda el noticiero minuto a minuto con Sergio Javier Alcázar, o los noticieros del grupo OIR en Radio Variedades, con el ahora fallecido Manuel Humberto Siordia, o los que hacían Radio Cadena Nacional Radio Oaxaca, con sus noticieros Columna Informativa.
“La Hora Catorce ” con mi compañero ya fallecido, Leonardo Ramírez Narváez (quién ya grande se decidió estudiar Derecho, y fue mi compañero de aula; recuerdo muy bien que la maestra Cielo Reyes Cuéllar, que impartía la cátedra de Derecho Civil, siempre nos ponía a leer a él y a mí, cuando se trataba de estudiar el código civil).
Por cierto, Larry murió el primer día en que se inauguró Ciudad Judicial en Oaxaca, él iba caminando por los pasillos centrales de este complejo gubernamental cuando sufrió un paro cardíaco y murió al instante.
Recordar el programa Voces y Guitarras en Radio Capital, o Café Concierto, o El Festival de La Canción, que por las que por las noches transmitía música en inglés y que era el inicio de la música disco, y fue el preámbulo para que en Oaxaca se abriera una nueva estación de radio, Radio Éxitos, con pura música en inglés y que fue un cañonazo desde aquel entonces.
Estudiando el primer año de Derecho, porque he de contarles que primeramente me inscribí en la escuela de arquitectura en Ciudad Universitaria, y como no me gustó, tomé la decisión de cambiarme a Leyes.
En 1982, año también en el que me casé que, por cierto, haciendo un paréntesis, a mi esposa la conocí a través de la radio, era muy asidua a escucharme… pero esa, es otra historia.
Regresando a lo que les comentaba, en esos años estaba en pleno apogeo un programa llamado “qué norteñas tan cotorras”, un exitazo de Radio Oaxaca, Justino Martínez Luna y Ángel Espinoza Llaguno, eran una delicia conduciendo ese programa, donde llegaba “la paisanada” a cantar sus temas favoritos de aquella época.
El teatro estudio al mediodía siempre estuvo lleno de gente, de risas, de alegría, de música y de premios ufff… aquellos años siempre trabajé para grupo ACIR, en Radio Alegría, Radio Capital, Radio Felicidad. Estuve en la conducción de varios programas musicales, muchos de ellos creación mía, pero el programa que tuvo más éxito y que me marcó para siempre fue el noticiero Al Rojo Vivo.
El rating, eso siempre fue la lucha de todo locutor, tener siempre el mejor rating, tanto personal como de estación de Radio.
El sueldo de locutor de aquel entonces y de ahora siempre ha sido miserable. Por eso hay pocos muy pocos locutores ricos.
Los locutores nunca escribimos, todo lo que hablamos lo pensamos, porque si escribiéramos lo que hablamos, tendríamos que estar corrigiendo casi todo al escribirlo, aprendimos a ser buenos improvisadores, por eso esta mañana, del Día de Locutor, improvisé solamente algo, parte, una muy mínima parte, de mi historia.