jueves, 20 de septiembre de 2018

“Ante la desgracia, nuestra gente nos necesita”

Nuestra gente nos necesita, hay familias que no conozco pero nos necesitan y a esos hay que ayudarles”, con estas palabras el Teniente de Artillería de la Base Aérea Militar Número 2 de Ciudad Ixtepec, Felipe Rodríguez Jáuregui, animaba a los elementos que conforman la policía militar de esta base, luego de que sus instalaciones resultaran dañadas por el sismo del 7 de septiembre de 2017.




“Estaba revisando unos documentos cuando empezó un movimiento trepidatorio en la tierra, pensé en un momento que era una pipa que venía a dejar su carga, pero en eso comenzó más fuerte, de inmediato pensé en mi personal que tenía descansando en los dormitorios, abrí las puertas para que salieran pero las puertas estaban atoradas, las tuvimos que patear y así poder permanecer en un lugar seguro”, relató el Teniente ante lo ocurrido la noche del temblor.

La estructura del edificio que albergaba los dormitorios y oficinas administrativas de la tropa que comanda resultó seriamente afectada, sin embargo a pesar de ello y ante su vocación de ayuda a la sociedad damnificada, salieron de inmediato a las calles a prestar auxilio a la población damnificada por el fuerte temblor.
 
“Salimos de inmediato a las calles de Juchitán, todas obscuras con gente desesperada, llorando, gritando, nos informan que teníamos que desplazarnos a un hotel donde había gente atrapada… al llegar estaban los marinos y personal de seguridad pública, ahí logramos sacar con vida a un adulto mayor que estaba en silla de ruedas, dos niños, una señora joven y lamentablemente rescatamos el cuerpo de una señora adulta”, describió.

Rodríguez Jáuregui, comenta que como comandante de la Policía Militar de la Base, durante la emergencia y previo a salir al auxilio de la población, tuvo que verificar los daños en la misma, los cuales únicamente se cuantificaron como materiales, sin ningún elemento lesionado por este hecho, sin embargo había una necesidad primordial, regresar la energía eléctrica a las pistas de aterrizaje y hangares.

“Se habían caído los transformadores y la urgencia era porque había que establecer un puente aéreo para la ayuda que seguramente llegaría en esos instantes, por lo que de inmediato pudimos lograr que se recobrara la luz mediante una planta portátil, y así comenzar con el apoyo aéreo”.

A pesar de la ayuda que ofrecían a la población civil, una mala noticia los aguardaba en su base… “estábamos apoyando a la gente de Ixtaltepec cuando se vino un segundo temblor, regresando a la base pasé a ver los daños del edificio a mi cargo y vi que las estructuras se dañaron más, por lo que en la evaluación de daños se determinó demolerlo”.

Mientras atendían la contingencia el Teniente señaló que ellos tuvieron que pernoctar también en casas de campaña, pero lo que más importaba era continuar apoyando a la gente, es por ello que más elementos provenientes de otras zonas del país se sumaron a estas acciones.

“Hay que hacerlo todo por México, a mis compañeros y demás elementos que participaron los felicito, los vi trabajar de otras unidades y tenían el mismo rostro…el de trabajar, de ayudar, las fuerzas armadas tenemos que ayudar, porque la ayuda al prójimo es algo muy nato de nosotros los militares”.

Las Fuerzas Armadas apoyaron en labores de rescate, remoción de escombros, entrega de despensas, instalación de albergues y cocinas comunitarias, además de atención médica que ofrecieron, entre otras actividades las cuales el pueblo oaxaqueño les estará siempre agradecidos.

Cabe señalar que la BAM No. 2 sufrió daños en hangares, el edificio de dormitorios y administrativo de la Policía Militar, así como en el Depósito de la Unidad de refacciones, además de 11 edificios más dañados; asimismo el 98 batallón de Infantería que colapsó, al igual que una Unidad Habitacional –a la fecha ya reconstruida-.

Para la reconstrucción de la BAM los recursos económicos son provenientes del Fondo Nacional de Desastres Naturales (Fonden) y se encuentran en proceso.