viernes, 16 de agosto de 2019

Día clave en el ISSSTE; exige sindicato auditoría

La auditoría al Hospital Regional Presidente Juárez del Instituto de Seguridad Social y Servicios de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) que solicitó formalmente el comité de la asamblea delegacional del Sindicato Nacional, va ligada a la salida de María del Carmen Cruz Parada de la dirección.
“Lo que quieren es que se inicie la auditoría, la separación de Parada de su cargo de directora del hospital y cuando menos un subdirector y otros siete coordinadores”, es como el secretario general de la Sección 25 del Sindicato Nacional del ISSSTE, Ángel Martín Priego Pineda, sintetiza la exigencia para frenar las inconformidades de trabajadores.
Cadena de corrupción
Los trabajadores del hospital fijaron para este viernes la fecha límite para la salida de la directora que llegó en 2016, cuando relevó a Ramiro López Elizalde, actual director médico del ISSSTE contra quien la Secretaría de la Función Pública inició una investigación.
Priego Pineda señaló que, a su salida de la dirección del Hospital Regional, López Elizalde “dejó a una empresa que surten de todo al hospital”, la cual se ha mantenido con Cruz Parada.
Aseguró que desde julio de 2017 que asumió la dirigencia de la Sección 25 ha tratado de tener “una relación conciliatoria con la delegación y el hospital”, pero “hay diferentes vicios de corrupción”.
Entre ellos asegura un sobreejercicio de 400 en el monto ejercido para guardias y suplencias, ya que mientras el Hospital Adolfo López Mateos de la Ciudad de México destina 14 millones al pago de cinco mil trabajadores en ese estatus, el de Oaxaca canaliza 20 millones para 900 trabajadores.
Problemas diversos
Culpó a la directora Cruz Parada de que durante seis meses cuatro de las cinco máquinas del área de lavado estén descompuestas y que dos de ellas hayan perdido su garantía, “porque ésta venció en junio”
“En vez de canalizar cien mil pesos para mandarlas a reparar prefieren pagar 80 pesos por kilo de ropa hospitalaria que mandan a una empresa subrogada relacionada con la ex subdirectora administrativa del hospital, Claudia Tovar Carrillo.
Además, para evitar el lavado de ropa hospitalaria “los pacientes no tienen batas”, y eso genera la inconformidad hacia los trabajadores.
Otorgar funciones honoríficas, supervisiones médicas a personal administrativo, favorecer con horarios a sus amistades, el cobro de cursos de capacitación al personal, o la pérdida de medicamentos en 2018 que nunca se investigó, son una serie de anomalías.
“Mientras se construía el nuevo edificio que tiene problemas se subrogaron cirugías a tres clínicas particulares que queremos se investiguen, una de ellas reportó mil cien cirujías en tres años, queremos un comparativo que permita verificar si realmente se realizaron”, recalcó.
Esas peticiones entran en la auditoría que solicitaron a autoridades federales de manera reciente, la cual sólo podrá realizarse “si la actual directora deja su puesto”.

fuente nvinoticias